lunes, 4 de junio de 2012

      Banco de Poesía

           Soneto XCII. Amor mío, si muero y tú no mueres


Amor mío, si muero y tú no mueres,
No demos al dolor más territorio:
Amor mío, si mueres y no muero,
No hay extensión como la que vivimos.

Polvo en el trigo, arena en las arenas
El tiempo, el agua errante, el viento vago
Nos llevó como grano navegante.
Pudimos no encontrarnos en el tiempo.

Esta pradera en que nos encontramos,
¡Oh pequeño infinito devolvemos!
Pero este amor, amor, no ha terminado,

Y así como no tuvo nacimiento
No tiene muerte, es como un largo río,
Sólo cambia de tierras y de labios.

Pablo Neruda

          Imágenes   

I
Como una góndola de verdes frutos perfumados
Deslizándose por los canales venecianos,
Tú, la exquisita,
Has entrado en mi ciudad desolada.

II
El humo azul brota
Como arremolinadas nubes de pájaros que desaparecen.
Así también mi amor brota hacia ti,
Desaparece y es renovado.

III
Una luna de amarillo sonrosado en un pálido firmamento
Cuando el crepúsculo es tenue bermellón
Sobre la bruma entre las ramas de los árboles
Eres para mí.

Richard Aldington

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario