Un día en Starbucks
que queda en un esquina,
donde se comen muchas delicias,
está en casi todo el mundo
e iremos con Patricia,
nos tomaremos un latte
mientras leemos las noticias.
Y comeremos unas donas
con relleno de mora
junto con Aurora,
y su voz chillona,
quien no acompaño durante una hora
y luego se fue a su casona.
Se hace muy tarde,
por lo que Patricia dijo,
¡Ay, mi madre!
Fuimos hacia el cajero.
Sin mucho dinero,
y por tratar de robar
que queda en un esquina,
donde se comen muchas delicias,
está en casi todo el mundo
e iremos con Patricia,
nos tomaremos un latte
mientras leemos las noticias.
Y comeremos unas donas
con relleno de mora
junto con Aurora,
y su voz chillona,
quien no acompaño durante una hora
y luego se fue a su casona.
Se hace muy tarde,
por lo que Patricia dijo,
¡Ay, mi madre!
Fuimos hacia el cajero.
Sin mucho dinero,
y por tratar de robar



No hay comentarios:
Publicar un comentario